La cantidad o el tipo de servicio de cuidados a largo plazo que necesitará pueden cambiar con el tiempo. Por ejemplo, al principio podría necesitar ayuda para algunas actividades de la vida diaria y tal vez escoja recibir esta ayuda en su casa. Sin embargo, con el tiempo podría necesitar más ayuda y hasta decida vivir en un centro de asistencia con la vida diaria.
No importa cuáles sean sus necesidades, hay una gran variedad de opciones para recibir cuidados de salud en su casa, en la comunidad y mediante centros de servicios.