Después de completar sus pasos de planificación personal, es el momento de pensar en cómo pagará por sus cuidados a largo plazo.

Verifique su cobertura de seguro actual.

¿Sabe si su seguro médico actual pagará por los servicios de una casa de reposo o cuidados de salud en la casa por una enfermedad por largo tiempo? Para más información acerca de los servicios que están cubiertos y los que no, verifique las pólizas que tiene con su asesor de seguros o con su consejero de beneficios en su trabajo.

Decida si puede—o quiere—pagar por los cuidados a largo plazo en privado.

Si no tiene cobertura para cuidados a largo plazo o prefiere usar sus propios recursos, ¿sabe si podrá cubrir todos los costos con su ingreso de beneficios de retiro o con sus ahorros?

Piense en los recursos financieros que tiene y cómo se siente usándolos para pagar por sus cuidados a largo plazo. Esto podría incluir varias fuentes de ingreso (Por ejemplo, Seguro Social, pensión, ingreso por intereses, dividendos por inversiones, o pagos de un plan 401(k) o IRA), así como dinero en efectivo, ahorros, acciones, bonos y propiedades.

Busque otro tipo de recursos con los que pueda cubrir sus gastos de cuidados a largo plazo.

Considere todas sus opciones financieras, incluyendo el seguro de cuidados a largo plazo. Analice las opciones cuidadosamente para asegurarse que entiende todos los detalles, los requisitos para calificar y los costos.