Un detalle importante al planificar sus cuidados a largo plazo es entender cómo pagará por los servicios. Esto, ya que los cuidados a largo plazo son muy costosos y contrario a  lo que la mayoría de las personas piensan, Medicare no pagará por la mayoría de los servicios de cuidados a largo plazo.  

Como consecuencia, si usted es parte del 70% de las personas mayores de 65 años de edad y que necesitará servicios de cuidados a largo plazo, hay una gran probabilidad de que tenga que pagar por algunos o todos los servicios de cuidados a largo plazo de su ingreso personal y de sus recursos.

Opciones de ayuda del gobierno: Medicare, Medicaid y los cuidados a largo plazo.  

Muy pocos programas del gobierno le ayudarían a pagar por los gastos de sus cuidados a largo plazo. Los que podrían ayudarle tienen estrictos requisitos para calificar y límites en los servicios que cubren. Aunque Medicaid es uno de los programas que más paga por los servicios de cuidados a largo plazo, la mayoría de las personas no califican. De manera que, no debería depender de Medicare o Medicaid para pagar por sus gastos de cuidados a largo plazo.

Opciones de ayuda del gobierno: Medicare y Medicaid.

Asegúrese de entender los servicios que Medicare y Medicaid cubrirían y los que no cuando se trata de los servicios de cuidados a largo plazo.

Opciones de pago privadas: Pague por sus cuidados a largo plazo con sus finanzas personales.

Es difícil predecir si necesitará servicios de cuidados a largo plazo. De necesitar estos servicios, saber cuánto cuestan, la cantidad que necesitará y si sus familiares y amigos pueden ayudarle  puede ser difícil.  

Sin embargo, es razonablemente fácil predecir si necesitará servicios de cuidados a largo plazo extensivos—por un largo período de tiempo. Tendría que pagar por algunos o todos estos servicios con sus recursos financieros personales.

La opción financiera más conveniente para usted depende de muchos factores, entre ellos, su edad, su estado de salud, sus riesgos de necesitar cuidados a largo plazo y su situación personal financiera.  Revise la siguiente tabla, para ver cómo su salud y su edad podrían afectar la opción que debe considerar para financiar sus cuidados a largo plazo.

Su salud y opciones de financiamiento.
Relativamente buena salud. Salud pobre o enfermedad terminal III. Las consideraciones de salud no son importantes.
Seguro de cuidados a largo plazo. Pago acelerado de beneficios por muerte. Anualidades.
Comunidades de jubilación de cuidado contínuo. Acuerdo viático. Equidad de vivienda.
    Fideicomisos.
    Acuerdo de pago en vida.
Su edad y opciones de financiamiento.
Mejor opción para personas jovenes. Mejor opción para personas mayores.
Seguro de cuidados a largo plazo. Anualidades diferidas.
Ingreso personal y ahorros. Venta de vivienda.
  Conversión de equidad de vivienda.
  Fideicomiso para uso caritativo de bienes remanentes. 
  Acuerdo de pago en vida.
  Comunidades de jubilación de cuidado contínuo.

Ingreso personal y ahorros.

¿Puede pagar por sus cuidados a largo plazo de su propio bolsillo? Obtenga más información.

Seguro de cuidados a largo plazo.

El seguro de cuidados a largo plazo puede asegurarle que sus gastos de cuidados a largo plazo estarán cubiertos. Obtenga más información.

Equidad de vivienda.

Hay varias formas de impulsar la equidad de su vivienda para cubrir sus gastos de cuidados a largo plazo. Obtenga más información.

Seguro de vida.

Su seguro de vida puede ayudarle a pagar por sus cuidados a largo plazo. Obtenga más información.

Contratos de anualidades.

Las anualidades son otra forma de cubrir sus costos de cuidados a largo plazo. Obtenga más información.

Fideicomisos.

Hay dos tipos de fideicomisos que pueden ayudarle a pagar por sus cuidados a largo plazo. Obtenga más información.